Clavibacter michiganensis subsp. michiganensis

Orden > Familia

Actinomycetales > Microbacteriaceae

Sinónimos

Corynebacterium michiganense

Distribución

Prácticamente en todo el mundo donde se cultiva tomate

Nombre Español

Cancro bacteriano del tomate

Nombre Inglés

Bacterial canker

Nombre Portugués

Cancro bacteriano

Nombre Guaraní

Sintomatología: Ataca a la planta en cualquier momento de su desarrollo. En las adultas el primer síntoma es el aspecto marchito. Los bordes de los folíolos inferiores aparecen secos y curvados hacia abajo, luego se secan aunque sin desprenderse del tallo. Al inicio, el marchitamiento puede afectar solo un lado del folíolo o de la planta para finalmente colapsar. A este síntoma se agregan largas líneas de color amarillento que evoluciona al castaño, en tallos, brotes y pecíolos. Con ciertas condiciones, esas líneas se abren formando cancros, da ahí el nombre común de la enfermedad. La masa de bacterias que fluye de ellos es la responsable de las infecciones secundarias. Los tejidos tiernos son los preferidos por el patógeno por lo cual la corteza se separa. El decaimiento progresa, la medula toma un color amarillento, de aspecto lechoso notándose entonces la presencia de numerosas cavidades en el tallo. Un síntoma temprano es la presencia de pequeños puntos blancos, brillantes que se necrosan rápidamente y pueden extenderse a pedúnculos jóvenes, peciolos y tallos. Ocasionalmente pude verse afectado el fruto, mostrando pequeñas manchas circulares, blancas al principio, castañas luego, con centro rugoso y un halo blanco. Una forma de diagnosticar esta enfermedad es cortando un pecíolo y cuando se presiona se logra un flujo de masa mucosa color gris amarillento
Propagación: Sobrevive en la semilla constituyéndose ésta en un elemento de propagación. La bacteria ingresa a través de heridas, no puede infectar plantas sanas, intactas. Los trichomas de las hojas - especialmente en las más jóvenes - son particularmente favorables para la penetración. La bacteria no sobrevive como célula libre en el suelo, más de dos semanas, persistiendo en los tejidos no descompuestos de plantas atacadas y en tallos enterrados. La poda y el simple manipuleo de plantas atacadas y sanas constituye la forma más común de difundir la enfermedad. La lluvia constituye un factor importante de la difusión, al lavar los cancros y transportar luego el microorganismo que fluye de ellos a plantas contiguas
Condiciones predisponentes: Las condiciones optima para el desarrollo de esta bacteria son temperaturas en torno a los 28 ºC, alta humedad ambiente, gran intensidad lumínica y plantas jóvenes. Todos aquellos factores que provoquen heridas en las plantas, tales como, viento, granizo, etc. generan la puerta de entrada del patógeno

Extractado de:

Fernández Valiela, M. V. Introducción a la Fitopatología, Vol. II: Bacterias, Fisiogénicas, Fungicidas y Nematodos - vol. III: Hongos - vol. IV: Hongos y Mycoplasmas I.N.T.A., Buenos Aires, 1975, 1978 y 1979
Fotos tomadas de: https://plantvillage.org/topics/tomato/infos